1795: Nace Antonio José de Sucre, el hombre que conquistó Ayacucho

Cabecera de sitio 1795: Nace Antonio José de Sucre, el hombre que conquistó Ayacucho

Hace 226 años, nació Antonio José de Sucre, prócer de nuestra independencia, político insigne, estadista y soldado épico, fue el Gran Mariscal de Ayacucho, uno de los venezolanos más gloriosos de la Patria.

 Sucre,  fue siempre fiel a nuestro Libertador Simón Bolívar, logró grandes hazañas derrotando al imperio español en toda Sudamérica. Fue Gobernador del Perú, Presidente de Bolivia y General en Jefe del Ejército de Colombia.

Conocido como el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá es considerado como el militar más completo de los próceres de la independencia. 

Nació el 3 de febrero de 1795 en Cumaná, denominado en 1898 como estado Sucre, al nororiente de Venezuela, hijo del teniente coronel Vicente de Sucre y Urbaneja y María Manuela de Alcalá

A pesar de haber sido integrante de una familia de larga tradición militar al servicio de la Corona española, su padre apoyó la causa emancipadora desde sus inicios, acción que emuló Sucre.

Al término de sus primeros estudios en la escuela fundada por su tía, María de Alcalá, en la ciudad natal de Cumaná, se trasladó a Caracas, capital de Venezuela, donde ingresó en la Escuela de Ingenieros del coronel español Tomás Mires. Como militar se formó en los valores de orden, disciplina y autoridad, al tiempo que realizaba estudios de matemáticas, agrimensura, fortificación y artillería.

El 17 de septiembre de 1817, Antonio José de Sucre fue designado por Simón Bolívar como Gobernador de la Antigua Guayana y Comandante General del Bajo Orinoco. Un mes después es nombrado Jefe de Estado Mayor de la División de la Provincia de Cumaná, bajo las órdenes del General José Francisco Bermúdez, también prócer de la independencia venezolana.

En 1818, el Liberador instaló en Angostura (hoy estado Bolívar, al sureste de Venezuela) su cuartel general, desde donde comenzó a formar una gran federación con las excolonias liberadas del dominio del imperio español.

En el Congreso de Angostura de 1819 se materializó el nacimiento de la Gran Colombia, constituida por las actuales repúblicas de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela (incluyendo la Guayana Esequiba, zona en reclamación por el Gobierno de Venezuela) y presidida por el Libertador Bolívar.

A partir de 1819 se convirtió en uno de los principales colaboradores de Simón Bolívar, sobresaliendo por su pericia estratégica y su inquebrantable lealtad al Libertador.

En Angostura,  Sucre se convirtió en uno de los mejores lugartenientes de Bolívar. Se ganó su amistad, respeto y destacó siempre por sus dotes militares y su elevado sentido de la moralidad. Desde ese momento, la lealtad hacia Bolívar y su compromiso con la Gran Colombia sería inquebrantable.

En noviembre de 1820 es nombrado delegado de la Gran Colombia para concertar los Tratados de Trujillo sobre armisticio y regularización de la guerra

Liberación de Ecuador

El 11 de enero de 1821 fue nombrado en Bogotá como Comandante del Ejército del Sur y por órdenes de  Bolívar inicia las campañas de liberación del Sur. Dichas campañas tenían como objetivo liberar los territorios correspondientes a la Real Audiencia de Quito y promover su adhesión a la Gran Colombia

Sucre fue exitoso desde las primeras operaciones militares; obtuvo un gran triunfo en Yaguachi en mayo de 1821 y, tras sufrir un único revés en Huachi, la campaña del Sur concluyó con la batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822, en la que cayó abatido el Ejército realista. Ese día, Melchor de Aymerich, presidente de la Real Audiencia de Quito, firmó la capitulación.

Con esta victoria de Sucre se consolidó la independencia de la Gran Colombia, se consumó la de Ecuador -que se incorporó a la Gran Colombia- y quedó el camino expedito para la liberación de Perú, tras la renuncia de José de San Martín.

Liberación de Perú

Para Bolívar, el poder español asentado en Perú era el principal obstáculo para la emancipación de América del Sur. En 1823 envió a Sucre a Lima, capital, para iniciar los preparativos de la campaña de Perú.

Sucre acompañó a Bolívar en la victoriosa batalla de Junín, del 6 de agosto de 1824 y, al frente del Ejército patriota en ausencia de Bolívar, venció al virrey José de La Serna en la Batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, en la que brilló por sus extraordinarios dotes de estratega.

Capitulación de Ayacucho

Considerada la más importante de la guerra de emancipación de Suramérica, la Batalla de Ayacucho significó la definitiva liberación de Perú y el fin del dominio español en el continente. Por su arrojo, valentía y sabiduría militar, el Parlamento peruano nombró a Sucre general en jefe de los ejércitos y le otorgó el título de Gran Mariscal de Ayacucho como reconocimiento a su labor independentista

Nacimiento de  Bolivia

En los primeros meses de 1825, al frente del Ejército del Sur, Sucre liberó el Alto Perú (actual Bolivia) y convocó una Asamblea Constituyente para que sus habitantes decidieran los destinos de dicho territorio.

En ese momento, triunfó la propuesta de independencia y el 6 de agosto de 1825 se promulgó y se nombró a Sucre presidente de Bolivia.

 Sucre pidió a Bolívar que redactase una Constitución para la nueva nación: la República de Bolivia.

En 1829, Colombia requiere sus servicios para comandar el Ejército que enfrentaría la ofensiva peruana en el sur del Ecuador. El 27 de febrero de 1829 triunfa en la Batalla del Portete de Tarquí y ofrece a los vencidos una capitulación que es modelo de generosa fraternidad americanista, fiel a su lema que «Nuestra justicia era la misma antes y después de la batalla».

A principios de 1830, la Gran Colombia -que se encontraba bajo proceso de desintegración- convocó en Bogotá el que sería su último congreso. Sucre participó como representante de la provincia de Cumaná y nombrado presidente del evento.

El Gran Mariscal de Ayacucho apeló al diálogo la concertación con los departamentos que conformaban la República. Como parte de la estrategia, Sucre encabezaba la comisión que iría a Venezuela -que para la fecha había entregado el poder a José Antonio Páez y desconocía la autoridad de Bolívar- para negociar la reversión de esa decisión.

El 4 de junio de 1830, cuando regresaba a encontrarse con su familia en Quito,  Sucre fue asesinado de un balazo que le causó la muerte al sur de Colombia.Sus restos descansan en la Catedral Metropolitana de Quito, capital de Ecuador.

Hoy en  día, Venezuela honra la memoria de éste gran líder de la gesta independentista que resaltó los valores del patriotismo, la gratitud y la lealtad, manteniendo en vigencia su legado revolucionario.

T: Greisarith Rodriguez / Yndira López


Entradas Recientes




Redes Sociales

Entes adscritos