13 de abril de 2002: El pueblo demostró su valentía al vencer el golpe de Estado del fascismo

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La valentía del pueblo venezolano que resistió la envestida del golpe de Estado del 11 de abril del 2002, se reconoce en el 13 de abril de cada año, cuando se conmemora el Día de la Dignidad Nacional y de la Milicia Nacional Bolivariana.

En las horas aciagas del 11, 12 y 13 de abril de 2002, el pueblo junto a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en perfecta unión cívico-militar, derrotaron el guión imperialista que se había ejecutado con los poderes fácticos y la ultraderecha criolla para derrocar al Presidente de la República Hugo Chávez,  e instaurar un gobernó de facto.

El Golpe de Estado mediático que contó con el respaldo de las cúpulas políticas tradicionales, los empresarios aliados a Fedecámaras, oficiales militares de alto rango que habían traicionado a la Carta Magna y el gobierno de la Casa Blanca, se gestó al sentir vulnerado sus privilegios. El Presidente Hugo Chávez, había dictado 49 leyes habilitantes en el 2001, para darle poder al pueblo. Las cúpulas concibieron la pérdida del poder que habían conquistado con el puntofijismo y reaccionaron con fascismo y violencia.

Dos días antes, el 11 de abril todo el escenario del Golpe estaba montado desde las pantallas de televisión, a través de una manipulación mediática sin precedentes. Se presionaba el derrocamiento de un Gobierno legítimo que había llegado a Miraflores para comenzar un proceso de cambio y transformación, orientado a la inclusión social y el rescate de la soberanía nacional.

Las cúpulas que habían gobernado el país hasta 1998, no deseaban un pueblo despierto, y menos aún, consciente de defender su máximo recurso natural, el cual pretendió entregarse a las transnacionales en el último periodo presidencial de Rafael Caldera, mediante el Plan de Apertura Petrolera.

Por este motivo, debía de construirse una coartada política nacional e internacional para que se interrumpiera de manera inmediata el mandato del Presidente Chávez, con el fin de silenciar las voces de millones de desposeídos que había dejado el neoliberalismo en la década de los 90’ y adormecer cualquier intento de cambio en la región.

Sin embargo, el 13 de abril ocurrió algo que marcaría para siempre el camino de Venezuela, cuando el pueblo puso en su justo lugar al cantor del pueblo Alí Primera con su temas: “el pueblo es cuero seco, si lo pisas, por un lado, por el otro se levanta”.

En ese victorioso día el pueblo y los soldados patriotas al rescatar a Chávez, se reivindicaron a sí mismo,  porque el Comandante Eterno, desde su llegada al poder y hasta el último día de su vida no traicionó, ni dejó solos a los venezolanos y venezolanas, porque él era un hombre del pueblo. Por eso el Poder Popular salió a las calles a defender la Revolución Bolivariana, a exigir la restitución del hilo constitucional y la liberación del mandatario venezolano.

Es decir, que el 13 de abril, Hugo Chávez y el pueblo afianzaron mucho más el lazo de hermandad iniciado el 4 de febrero de 1992. Esta fecha marcó un hecho inédito para el país, se vivió el experimento de guerra psicológica contra miles de seguidores de la oposición quienes fueron usados como carne de cañón para derrocar a un gobierno legítimo. Pero más inesperado fue el hecho que en Venezuela se restableciera el hilo democrático y constitucional, sin que el pueblo chavista desbordara su ira en armas contra los verdugos que los persiguió durante 48 horas.

En esa fecha en las calles de Venezuela, retumbaba el “queremos a Chávez” y al mismo tiempo los políticos de derecha criminales y los oficiales traidores huían por la puerta trasera de Miraflores.

Años más tarde, el Gigante de América relataba cómo era presionado para que firmara la renuncia, pero él siendo un hombre de llano, patriota y profundamente bolivariano no se dejó amilanar por las adversidades y prefirió ponerse firme ante un mandato dado por los venezolanos el 6 de diciembre de 1998, para tomar las riendas de la autodeterminación.

Derecha extremista no logró su cometido

La derecha extremista al no lograr su cometido para que el Comandante Eterno Hugo Chávez renunciara, se vio en la obligación de terminar su breve mandato dictatorial, que fue encabezado con la autoproclamación de Pedro Carmona Estanga, máximo representante de Fedecámaras.

En la noche de ese 13 abril, ya en Caracas el entonces presidente de la Asamblea Nacional (AN), William Lara, le anunciaba al mundo que mientras el presidente Chávez llegaba al Palacio de Gobierno asumía el cargo el Vicepresidente Diosdado Cabello de manera provisional.

El pueblo hecho millones esperaba ansioso la llegada de Chávez y su grito se hizo escuchar a varios kilómetros cuando del helicóptero bajó levantando la mano zurda saludando a los venezolanos, que pacientemente sobrevivieron al oscurantismo neoliberal.

Tras su retorno,  el máximo líder de la Revolución Bolivariana, ofreció un mensaje al país, exigiendo respeto a la Carta Magna y al mandato del pueblo. Hizo un llamado a la tolerancia y a la conducta democrática para todos aquellos que lo adversaban y expresó: “el Pueblo llegó a Miraflores para no irse jamás”.

Hace 19 años, se encendió la antorcha en defensa de la dignidad, hoy sigue incólume en los cielos de este continente, invitando a preservar el fuego del amor que encauza a la Patria buena, la Patria socialista.

Es con ese amor que el Presidente Nicolás Maduro, ha venido derrotando una y otra vez, cada nueva arremetida del imperio y el pueblo venezolano lo seguirá venciendo, porque lo sostiene la verdad, la voluntad de ser libres, la dignidad y la firme convicción de estar acrisolando los sueños del Libertador Simón Bolívar. A 19 años del rescate de la dignidad, el pueblo de Venezuela continúa firme en la determinación de ser un pueblo soberano.

T: Alberdry Romero / Yndira López


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