13 de abril 2002 | Chávez: “No he renunciando al poder que el pueblo me dió”, retumba con coraje y valentía a 19 años del golpe de Estado

Cabecera de sitio 13 de abril 2002 | Chávez: “No he renunciando al poder que el pueblo me dió”, retumba con coraje y valentía a 19 años del golpe de Estado

La carta escrita por el Comandante Eterno Hugo Chávez y difundida el 13 de abril del 2002, durante su secuestro en la Base Naval de Turiamo, estado Aragua es un digno ejemplo de fuerza, coraje y valentía. El líder revolucionario le decía al mundo que no se había rendido ante los poderes fácticos y que su lucha por el pueblo y la Carta Magna era irreductible.

“Yo, Hugo Chávez Frías, venezolano, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, declaro: No he renunciado al poder legítimo que el pueblo venezolano me dió. ¡¡Para siempre!! Hugo Chávez Frías”.

La misiva que le encomendó al Cabo Juan Bautista Rodríguez, viajó hasta la Brigada de Paracaidistas de Maracay, para informar al pueblo venezolano lo que en realidad estaba sucediendo: !Hugo Chávez estaba secuestrado!.

Venezuela levanta las banderas de la dignidad y el coraje, hoy a 19 años del hecho que partió la historia en dos y que junto a la fuerza de un pueblo que tomó las calles para exigir la restitución del hilo constitucional, trajo de vuelta al Palacio de Miraflores, a su presidente legítimo sin derramar una gota de sangre.

Así lo recuerdan los venezolanos y venezolanas, en el preámbulo de la fecha de haberse consumado el golpe de Estado, que iniciara en Venezuela el 11 de abril de 2002, con la masacre de Puente Llaguno, y la posterior auto juramentación presidencial del titular de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga.

A raíz de la falsa matriz que impusieron los medios de comunicación de entonces con la supuesta renuncia de Hugo Chávez, la derecha imperialista proclamó como Jefe de Estado al presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), Pedro Carmona Estanga.

El plan concebido desde Washington, con la cooperación de la CIA, incluyó la disolución de los Poderes Públicos  y de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y con ello se consumaba el golpe de Estado de marca imperialista.

Al amanecer del 13 de abril el pueblo ya estaba en las calles rumbo a Miraflores, para reclamar a los golpistas el retorno del hilo constitucional.  Con el transcurrir de las horas y entrada la tarde, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana manifiesta su total y absoluta adhesión al orden constitucional y activa la Operación de Rescate de la Dignidad Nacional, a la que rápidamente se plegó la Guardia de Honor Presidencial en unión cívico-militar con el pueblo reunido en Miraflores.

Desde el Palacio de Miraflores el entonces diputado por el Movimiento V República, Nicolás Maduro y la también diputada Cilia Flores de Maduro, se dirigían a la multitud:

“A esta hora, se están cumpliendo 24 horas del alzamiento militar popular de Maracay. Más de 40 mil personas junto a los soldados del Ejército, de la Guardia y de la Marina y de la Aviación en la calle. Lo tienen secuestrado en la Orchila. Nosotros le exigimos a los generales que secuestraron a Chávez que se lo devuelvan al pueblo de Venezuela”, proclamaba Maduro, mientras el pueblo respondía con la consigna ¡libertad! ¡libertad! ¡libertad!.

Lo propio hizo la diputa revolucionaria Iris Varela desde la Alcabala 3 Fuerte Tiuna, desde donde pudo concentrar pueblo para arengar la vuelta de Chávez.

“Yo me quedé ahí. Empecé a organizar a la gente, y a concientizar a la gente, hasta que se me acercó un soldado con un sobre, me dijo que era del Comandante Chávez, me dio unas instrucciones y yo hice exactamente lo que él me pidió. Era el acta de la inspección física del Comandante Chávez, que le hacía la Fiscalía Militar. Debajo de la firma de la fiscal militar había una nota a mano, que decía: ‘manifestó a esta Fiscalía Militar que no ha renunciado a la Presidencia de la República’, eso lo leí yo en el medio de la autopista”.

El Comandante de la tercera División de Infantería durante 2002, Jorge Luis García Carneiro, tuvo una participación estelar en el retorno de Chávez y de la Constitución y en reiterarle a los militares que Chávez había sido secuestrado.

En principio el 13 de abril, los líderes de batallón exigieron una reunión en el Fuerte Militar Tiuna, en Caracas, al entonces Comandante General del Ejército, Efraín Vásquez Velasco, quien formó parte del golpe, pues querían ver la carta de la supuesta renuncia de Chávez. Esa exigencia fue la que quebró el golpe pues a partir de allí los oficiales ratificaron su respeto a la Carta Magna, reseña el hoy Gobernador del estado La Guaira.

García Carneiro, se comunicó entonces con el Comandante del Regimiento de Guardia de Honor para que tomara el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno, y aplicara un plan de defensa a fin de confinar a los golpistas.

Carmona, había salido de Palacio y estaba reunido en el quinto piso del Ministerio de Defensa con los generales golpistas. García Carneiro nombra una comisión y los detiene. De inmediato informa sobre la captura a los revolucionarios reunidos en el Fuerte Tiuna. “El pueblo celebró eso, con algarabía y entusiasmo”, recordó.

El resto de los golpistas huían de Miraflores al ver que el pueblo con su rebeldía y dignidad ejercía el poder constitucional de reclamar a su presidente legítimo.

Estos hechos marcaron la historia convirtiéndose en un hito victorioso que recuerda a la oligarquía nacional e internacional la fuerza del pueblo y su capacidad de lucha, y ante el resurgimiento en la actualidad de los sectores más despreciables de la oposición venezolana encabezados por los mismos actores de hace 19 años atrás, la población reanuda su espíritu de lucha y recuerda el sendero combativo que fortaleció la constitucionalidad en Venezuela. Fuente: Con el Mazo Dando, VTV, Correo del Orinoco.

T: Yuleisy Mtheus / Yndira López


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