Comunicado del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros

Es mi deber, como Jefe del Estado, y líder de la Revolución Bolivariana, proteger a nuestro pueblo de esta agresión criminal contra la moneda venezolana. Por eso tomé decisiones severas, pero inevitables, con la finalidad de resguardar los intereses de las venezolanas y venezolanos. Situaciones excepcionales demandan acciones excepcionales y así las he decidido. Sin titubeos, como corresponde a la defensa del pueblo de Bolívar y Chávez.

La extracción sistemática de billetes de alta denominación, tal como por instrucciones mías explicó ayer el Ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, es uno de los mecanismos que han empleado el imperialismo y las mafias parasitarias de la economía para atacar a Venezuela, perturbar la construcción de la máxima felicidad social y afectar el desarrollo de una economía productiva sobre bases sólidas y estables, todo ello en busca del derrocamiento de la Revolución Bolivariana. La finalidad última de la conspiración económica es eminentemente política.

Tal como lo revela un artículo publicado el 11 de marzo de 2013 por Steve Hanke, uno de los portavoces de la derecha económica, muy vinculado a ese engendro llamado Dólar Today, mejor conocido como MUD-Today, el interés último de estos sectores conspirativos siempre ha sido que a la desaparición física del Comandante Hugo Chávez se agregue también la desaparición del bolívar como divisa nacional.

“La solución es sencilla: hay que reemplazar el bolívar por el dólar estadounidense”, escribió este personaje mientras todavía el pueblo despedía a su Comandante Supremo en el Salón de Honor de la Academia Militar de Venezuela.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, impulsada por nuestro Comandante Hugo Chávez y aprobada por más del 70% de los electores en referendo popular, establece en su artículo 318 que nuestra moneda es el bolívar y sólo podrá ser reemplazada por una moneda única latinoamericana.

La conspiración contra el bolívar es, pues, como toda conspiración, absolutamente contraria a nuestro proyecto constitucional. Es contraria a la esencia del pueblo venezolano. Es tan ilegal y criminal como inescrupulosa e implacable.

Implacable también debía y debe ser nuestra respuesta. No había alternativa. Seremos, pues, implacables con aquellos que pretendan persistir en la agresión a nuestra economía. Y particularmente con aquellos que, habiendo sustraído o acumulado colosales cifras de dinero en billetes de alta denominación con fines aviesos, pretendan ahora eludir las medidas drásticas que hemos tomado en estrecha coordinación con la autoridad monetaria, el BCV.

No esperen contemplaciones ni clemencia.

Al pueblo venezolano, especialmente a nuestros jubilados y pensionados, transportistas, comerciantes, amas de casa, trabajadores de las distintas ramas productivas y empresarios dedicados lícitamente a sus actividades económicas, les digo que no tienen por qué preocuparse. Las medidas acordadas son más bien en su favor, en resguardo de sus intereses legítimos. Mientras yo esté aquí, en el Palacio de Miraflores, pueden contar ustedes con mi reconocimiento y protección, tal como me lo encomendó nuestro Comandante Eterno, frente a esta y cualquier otra conspiración antinacional.

He acordado con las autoridades del BCV un mecanismo de aplicación del decreto de emergencia sobre el billete de 100 bolívares que preserve los intereses y derechos de todo nuestro pueblo, especialmente de los más débiles y vulnerables. Un mecanismo que, además, permita adaptar el funcionamiento de nuestro sistema bancario a los estándares internacionales en materia de depósitos y retiros de dinero en efectivo, cerrando el paso a prácticas de lavado y legitimación de capitales, así como a complots para la extracción ilegal de nuestra moneda, como este que estamos desarticulando.

Las autoridades del BCV y la Superintendencia de Bancos irán informando sobre los detalles del mecanismo acordado en resguardo de nuestra moneda y de los intereses de nuestro pueblo. Entre estos detalles, el incentivo que he ordenado establecer para promover el uso de la banca electrónica.

Nada tienen que temer las venezolanas y venezolanos de bien, que manejan fondos lícitos en su cotidianidad, y que se preparan para compartir en unión y hermandad las fiestas decembrinas. ¡Prendan la luz, que es diciembre!

Infinitas gracias por su apoyo y comprensión.

Juntos alcanzaremos los sueños de paz, igualdad y prosperidad de esta Venezuela de Corazón Indestructible.

Caracas, 13 de diciembre de 2016