Hugo Chávez ¡Revolucionario y Feminista por excelencia!

Venezuela, en su carácter de pueblo pacifista; contó con pocas luchas impulsadas por las féminas de esta República. Nuestra caballerosidad para con madres, hermanas, tías e hijas, estuvo siempre bien marcada en la Patria de Bolívar. Un matiz de pueblo noble que ha vivido con escasos prejuicios en materia de género. Sin embargo, el dominio sistemático de la mujer y su utilización como figura sexual y banal, trajo consigo en el siglo XX, un conjunto de propuestas que buscaban combatir el pensamiento invisible sobre la opresión femenina; un ideal que se interpretó como resentimiento hacia el hombre, pero que basado en teorías sociales y humanistas, triunfaría en cada batalla para otorgarle a nuestras damas, el sitial que se merecen.

Este país necesitó más que conceptos y emprendimientos propios de la globalización; Venezuela requirió del liderazgo, valentía, creatividad y sensibilidad de un solo hombre. Hugo Chávez comprendió a la perfección, el entramado casi imperceptible que se tejía sobre la mujer criolla; un círculo limitante e injusto que se esparcía por todo el territorio nacional.

La fuerza suprema de Chávez, se abalanzó sobre los deseos infinitos de ver a la mujer venezolana libre y emancipada; una mujer con plenos derechos de igualdad y ampliamente reconocida por la legislación nacional como bastión de lucha de un pueblo, que cada mañana se levanta y emprende su labor constructiva por la Revolución.

Nuestro Comandante Hugo Chávez se definió siempre como un entregado feminista, a favor de necesidades femeninas y en favor de factores igualitarios. “Soy feminista y lucho porque la mujer Bolivariana ocupe el lugar que le corresponde… No puede haber Revolución sin la participación de las mujeres de la Patria”, enfatizó Chávez en cada oportunidad que tuvo para acrecentar su legado.

Pero tener la fuerza necesaria nunca bastó, había que dársela al soberano; es así como la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela abrió los nuevos caminos políticos y sociales para poner en práctica un modelo de democracia participativa, protagónica y pluricultural. Nuestras mujeres avanzaron un importante escalafón social, gracias a la primera Carta Magna que utilizó un lenguaje sensible al género femenino en toda su extensión.

Las mujeres fueron reconocidas por el indomable Proceso Bolivariano, por ese trabajo invisibilizado por tantos años, como la labor en los hogares y la creación generadora de riqueza formativa. Es la Constitución, uno de los primeros impulsos de Chávez, la puerta de entrada para que las féminas sigan venciendo en cada propuesta por su bienestar.

La Revolución desde su génesis, es feminista, entendiendo que para la liberación del pueblo es indispensable la liberación de la mujer. Asimismo, el estado central en su entera composición, estipula la confianza y valorización de las capacidades de la mujer venezolana. De igual manera, el legado patriótico se fundamenta en el impulso del protagonismo de las mujeres del pueblo y la prioridad política de la igualdad para la inclusión de todas y todos.

“Sin la verdadera liberación de la mujer, sería imposible la liberación plena de los pueblos y soy un convencido de que un auténtico socialista debe ser también un auténtico feminista… El socialismo del siglo XXI es anti-machista. Admiro a la mujer y su lucha y su batalla, y llamo a los hombres de Venezuela a que desterremos para siempre el machismo de esta tierra, para que algún día declaremos a Venezuela territorio libre de machismo… En el marco del sistema capitalista es imposible derrotar la exclusión y el atropello a la mujer, porque el sistema capitalista tiene su base en los antivalores de la exclusión, el machismo, la violencia, la degradación de los valores y particularmente de la mujer”. Expresó en todo momento el Comandante Supremo Hugo Chávez.