Canciller venezolana devela pruebas de la política injerencista de Almagro

Le tocó el turno a Venezuela de defenderse y está vez lo ha hecho de forma contundente. Sin medias tintas, durante la Sesión Extraordinaria de la Organización de Estados Américanos (OEA), la canciller del país suramericano, Delcy Rodríguez, llamó la atención sobre una serie de pruebas que dan cuenta de la política injerencista del secretario general del ente regional, Luis Almagro.

En su intervención, presentó estadísticas sobre la información divulgada por el funcionario en redes sociales, que precisan que al menos 21% de los tuits que publica guardan relación con Venezuela y el restante con otros temas de la región.

Dijo, “uno de cada cinco tuits de Almagro son en contra de Venezuela”, para luego develar un par de mensajes en los que se evidencia que de forma beligerante el secretario general de la OEA ataca con un lenguaje soez al jefe de estado venezolano y llama con frecuencia a una intervención a la nación.

“Almagro no actúa solo, Almagro actúa como el asistente político de Estados Unidos (EE.UU.), usa información falsa para amenazar”, aseveró la autoridad diplomática, quien no dudó en suministrar otros datos históricos.

Rodríguez expuso que el secretario general entre 2016 y 2017 participó de 26 reuniones con la derecha del país, y mencionó que tras cada visita que realizó a diversos países, arremetió con discursos contra Venezuela.

La canciller no descartó cargar valientemente contra Almagro y decir que el funcionario “viola claramente y constantemente los reglamentos de la OEA en su arremetida contra Venezuela”.

La Sesión se tornó de otro color cuando aseveró que la secretaría general de la OEA está muy desprestigiada y que EE.UU. ha manifestado a través de su jefe del Comando Sur, la intención de invadir militarmente a Venezuela.

“Quieren dañar la imagen internacional de Venezuela, pretenden etiquetarnos como un problema”, sentenció, no sin antes decir que la OEA avaló múltiples golpes de Estado en la región, que han sido impulsados por el gobierno norteamericano.

Texto: Natalie Rosales

Foto: Reuters