Hace tres años la FAO bautizó con el nombre Hugo Chávez su plan para erradicar el hambre

Este viernes se cumplen tres años desde que el Plan de Acción para la Erradicación del Hambre y la Pobreza, promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), pasó a denominarse Hugo Chávez Frías, en honor al Líder Revolucionario y a su lucha por consolidar la soberanía alimentaria.

Fue el 7 de abril de 2014 cuando el director para Latinoamérica y El Caribe de la FAO, Raúl Benítez, informó sobre el nombre que recibiría este plan.

“Es la mejor forma que tenemos para honrar a este hombre que fue tan visionario en este tema. Se adelantó 10 años al resto de los líderes mundiales y lo hizo efectivo”, expresó en aquella oportunidad.

Garantizar el derecho humano a la alimentación y fortalecer la seguridad alimentaria es el objetivo del programa, dirigido a las naciones que forman parte de los mecanismos de integración regional Petrocaribe y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba).

De acuerdo con el sitio web de la FAO, la política busca además de incentivar la agricultura familiar, promover la industrialización del agro, el desarrollo de cadenas productivas para la distribución equitativa de los alimentos, así como la creación de planes y proyectos integrales para erradicar el hambre y la pobreza.

A partir de su llegada a la Presidencia de la República, en 1999, Hugo Chávez inició planes para abastecer a la población y disminuir el hambre en el país, con lo cual se consagró el acceso a los alimentos como un derecho de todos los venezolanos.

De esas iniciativas destaca la Misión Alimentación, creada en 2003, para llevar productos de primera necesidad y a precios justos a todos los venezolanos.

La política alimentaria se expandió a escuelas de todo el país con la implementación del Programa de Alimentación Escolar (PAE), que ofrece desayuno, almuerzo y merienda a más de 4 millones de estudiantes.

El año pasado, para atender a las familias víctimas de la especulación y el acaparamiento por parte del sector privado, la Revolución Bolivariana impulsó otra iniciativa, los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que se encargan de distribuir productos de primera necesidad directamente a los hogares.

Hasta la fecha, casi 6 millones de familias reciben sus alimentos a través de los CLAP y el PAE continúa su funcionamiento mediante esta política, que surgió también como alternativa a la coyuntura que atravesó el país el año pasado, producto de la baja de los precios del barril de petróleo, principal ingreso nacional.

En la actualidad, el Gobierno trabaja en un nuevo modelo económico enfocado en la producción, con lo cual se busca superar el modelo rentista petrolero.

Agencia Venezolana de Noticias (AVN)