Un canto popular insurgente constituye hoy el Himno Nacional de Venezuela

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De las voces de un pueblo que clamaba independencia, salió una de las canciones más hermosas y respetadas por los venezolanos, el Gloria al Bravo Pueblo, el himno que se adaptó a todos los tiempos y que hoy llena de orgullo y es capaz de despertar el espíritu patriota de una población que se decidió a ser libre para siempre.

Escrito alrededor de los hechos del 19 de abril de 1810, que marcaron el inicio de la independencia de Venezuela de la corona española, el canto nacional que hoy se entona con orgullo en todos los actos oficiales y eventos de honor, arriba este 25 de mayo a los 136 años de haberse declarado como el Himno Oficial de la nación.

Ignacio Barreto, director del Archivo Audiovisual de la Biblioteca Nacional de Venezuela, quien realizó una investigación para la elaboración de un disco sobre canciones patriotas venezolanas, que fue promovido por PDVSA La Estancia y Correo del Orinoco, exaltó que para la época se elaboraron diversas melodías y se redactaron una variedad de temas de agitación, pero ninguno con el arraigo y fervor popular del Gloria al Bravo Pueblo.

Quizás, precisamente, el haber surgido de la colectividad y recoger en sus letras un llamado al despertar de un pueblo, fue lo que hizo que se perpetuara en el tiempo y hoy constituya el sentir, el clamor, la historia y reclamo eterno de la patria bolivariana.

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Día Nacional del Gloria al Bravo Pueblo

Desde 1881, bajo el Gobierno de Antonio Guzmán Blanco, el 25 de mayo de cada año se conmemora la declaratoria de la canción “Gloria al Bravo Pueblo” como Himno Nacional de Venezuela.

Esta melodía y su letra, desde un principio, exaltaron la lucha y la política revolucionaria del pueblo, quedando enraizada en el corazón de todos los venezolanos, adoptándolo como suyos mucho antes del año 1881.

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Controversia

A partir de la mitad y finales del siglo XIX se inició una diatriba en torno a los verdaderos autores de esta canción nacional. Barreto, señaló que hubo miembros de la familia del compositor Lino Gallardo que aseguraban que el autor del himno era él y que no existían pruebas de ello porque fueron desaparecidas por una hija del presidente Antonio Guzmán Blanco, dada su férrea oposición al gobierno.

“Se sintió ofendida cuando Guzmán Blanco decretó esta canción como himno (…) Desde entonces, defensores y detractores de esta teoría y en el propio siglo XIX, Don Salvador Narciso Llamozas defendió que la música siempre fue de Juan José Landaeta”, dijo el investigador y director del Archivo Audiovisual de la Biblioteca Nacional.

Para el siglo XX surgieron importantes figuras de la música que se preocuparon notablemente por conocer el pasado musical del país.  Es así como se conoce a investigadores como Juan Bautista Plaza y José Antonio Calcaño, este último que al principio sostuvo la teoría de que la música del himno pertenecía a Landaeta, pero que después cambió de idea tras conocer los testimonios de la familia de Gallardo y luego de hallar una partitura del Gloria al bravo Pueblo, editada en Trinidad, en la cual aparecía como escritor Lino Callardo.

“A partir de ahí empieza a indagar Calcaño en su teoría, empieza a ver documentos que habían nacido bajo el seno de la Sociedad Patriótica, de la cual Lino Gallardo había sido miembro pero Juan Landaeta no (…) Juan Bautista Plaza, paralelamente a Calcaño, es autorizado por el gobierno de Rómulo Gallegos para realizar la versión oficial del himno y para eso hace una investigación donde usa elementos musicológicos y hace comparaciones entre las obras de Landaeta y el himno y empieza a conseguir coincidencia melódicas, elementos comunes de estilo, que lo hacen inclinarse a la posibilidad de que fuese Landaeta el autor”, sostuvo Barreto.

La canción creativa

Posteriormente la polémica se enfrío un poco y a finales de los años 80, otro musicólogo venezolano, Alberto Calzavara, encuentra otra edición del himno hecha en Francia, en la que los autores eran Lino Gallardo y Andrés Bello. Esta versión fue desestimada más tarde por Felipe Ramón y Rivera por tratarse de una versión hecha fuera del país y porque había razones de estilo literario de la letra del himno que hacían dudar de que fuese redactada por Andrés Bello.

“Empieza a explicar que, en cuanto a la música, lo que era de Gallardo era una introducción que aparecía en esta edición francesa y que fue utilizada en las primeras versiones del himno en el siglo XIX y que fueron descartadas luego. Otro elemento, era el hecho de que la música del estribillo, que es el coro, era una canción popular que tenía esa melodía, o una canción de ronda que tenía esta melodía”, indicó el especialista.

“Ramón y Rivera establecía que al final el himno era una canción de creación colectiva. La música del estribillo es un canto popular que muy hábilmente supo escoger Landaeta para colocarlo. Posteriormente, Gallardo le agrega una introducción que fue desechada por Juan Bautista Plaza, ‘por postiza’, porque se notó que habían diferencias entre la introducción y el resto del himno”, refirió.

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La música es de Landaeta

Argumentos presentados por Calzavara fortalecen la hipótesis de que Gallardo era el autor de la música del himno nacional. “Se dice que la edición francesa es la primera edición que se conoce del Gloria al Bravo Pueblo. Pero, yo en 2003 localicé en la colección de la Escuela de Música José Ángel Lamas, resguardada en la Biblioteca Nacional, una edición venezolana, edición hecha por el compositor José Ángel Montero, en 1872, dos años antes de la edición francesa, en la que aparece Juan José Landaeta como autor de la música”, precisó.

Calzavara no pudo conocer de este documento, puesto que falleció al poco tiempo de lanzar su teoría en la que aseguraba que Gallardo era el autor de la música. Sin embargo, Barreto defiende que no es descabellado que existiese una partitura firmada por Gallardo, ya que le agregó una introducción y era normal que al hacerle un cambio a una pieza la firmara como suya.

“Existe además una versión de los años 70, del Gloria al Bravo Pueblo, hecha por Montero, y esta versión que es para banda, Montero le agrega un segmento instrumental que él llama trío y por haber agregado este segmento él lo identifica como la obra ‘Gloria al Bravo Pueblo, marcha por José Ángel Montero’. Era una práctica normal de la época, que si tu agregabas algo, la obra llevaba tu nombre porque era tú versión de la obra”, detalló.

De una canción de cuna al Himno de un país

Comparada con La Marsellesa, con una canción de cuna o una de ronda, el Gloria al Bravo Pueblo pasó a ser el Canto Nacional de Venezuela. “En el siglo XVI, que canciones de ronda como Doña Ana se utilizaran como canciones populares, o de moda, se empleaban y se adaptaban a las misas. De esta misma manera, es posible que Landaeta haya utilizado cambiado esta letra muy conocida por el pueblo, porque así la canción se iba a popularizar más rápido porque la música era conocida por el pueblo”, indicó Barreto.

El director del Archivo Audiovisual de la Biblioteca Nacional de Venezuela, destacó que la misión de toda canción patriótica es la agitación, y por eso es importante que sea fácil de memorizarse, que tenga de alguna manera una melodía que inmediatamente cale en la población.

“Por eso era tan fácil salir a la calle y cantar Gloria al Bravo Pueblo, lo que tuvo que hacer el pueblo fue aprenderse la letra porque la melodía ya se la sabía. (…) Testimonios del año 1811, un año después de los hechos de abril de 1810, del Padre Madariaga, dice que estando por el río Magdalena en Colombia, mientras iba navegando, uno de los músicos sacó la flauta y empezó a tocar el Gloria al Bravo Pueblo y todos en la barca empezaron a entonarla. Todos se sabían la canción, y si se la sabían era porque había traspasado las fronteras”, precisó.

Esta canción mantuvo en el pueblo su popularidad a lo largo del siglo XIX, tanto así que era un canto cuya estrofas originales aludían directamente a lo que había ocurrido en 1810. “El himno se seguía cantando y posteriormente en 1860 se adaptó la letra, se eliminaron las estrofas que tenían que ver con los hechos de 1810 y se colocaron estrofas que no tuvieran tiempo, que pudieran ser cantadas sin necesidad de aludir a ningún momento histórico específico”, destacó Barreto.

Cabe destacar que existen testimonios, artículos de prensa, libros, anteriores a 1881, donde se hablaba del Gloria al Bravo Pueblo como ‘nuestro himno nacional’. “Ya la gente lo consideraba su himno y lo que hizo Guzmán Blanco fue oficializar un sentir popular”, dijo.

Chávez  reivindicó el papel agitador

A raíz de la llegada del proceso revolucionario, se hizo un especial esfuerzo en la valorización de los símbolos patrios. “La manera como el Comandante entonada el himno reivindicaba el papel agitador que tuvo la canción patriótica (…) volvió a darle el sentido original a la canción y eso hizo que se vigorizara y tuviese una vitalidad que quizás no tuvo en años anteriores cuando se cantó de forma automática sin ningún sentimiento al respecto”, explicó Barreto.

Para el especialista, el reto ahora es mantener esa vitalidad y espíritu de rebeldía e insurgencia, explicando y profundizando en torno al significado que tiene esta canción patriótica.

“Ahora tiene un significado hablar de ‘la América toda existe en nación(…) Y si el nepotismo levanta la voz, seguid el ejemplo que Caracas dio’, este verso fue tan lleno de insurgencia que por cierto, es el verso gracias al cual sabemos que el himno fue escrito alrededor de 1810 porque existe un testimonio de un oficial español que dio unas declaraciones en las que decía que entre las cosas más escandalosas de esos días, era un pueblo que salía a cantar canciones proponiéndole al resto del mundo tener a Caracas como ejemplo. Evidentemente hablaban del Gloria al Bravo Pueblo”, destacó.

El himno en tiempo de Constituyente

“Seria hermosísimo que en la nueva Constitución se pudiera detallar más la importancia que tiene cada uno de nuestros símbolos patrios (…)  existen decretos que han hecho el intento por resaltar esta importancia y el papel que debe tener la escuela, la enseñanza pública, había que recuperar eso porque muchos de los decretos que se hicieron durante la Cuarta República terminaron convirtiéndose en letra muerta.

Exhibición

El Archivo Audiovisual, junto a la Hemeroteca Nacional y Publicaciones Oficiales, exhibe en los espacios de la Biblioteca Nacional de Venezuela las partituras originales del Gloria al Bravo Pueblo, así como decretos y leyes nacionales relativas a él.

 

T: Natalie Rosales

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