Vicepresidente El Aissami denunció agenda terrorista de la derecha

El vicepresidente Ejecutivo de la República, Tareck El Aissami, presentó una serie de pruebas sobre conversaciones que habrían mantenido el activista de Voluntad Popular y recientemente capturado, Manuel Bernardo Chacín Díaz y el prófugo de la justicia Oscar Pérez, quien el pasado 27 de junio disparó desde un helicóptero del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) contra las sede del varias organismos del Estado, para cometer actos de sabotaje y terrorismo selectivo.

Entre las conversaciones sostenidas por ambos sujetos, surgió la planificación de hechos de sabotaje contra la red de cajeros automáticos, que tenía previsto afectar los servicios en los estados Anzoátegui, Caracas, Zulia, Puerto Ordaz, Nueva Esparta y parte de Bolívar.

De acuerdo al Vicepresidente de la República, “las guarimbas han mutado o han migrado a una nueva forma de acción terrorista”, ya que ahora no se harían trancando calles ni atacando a cuerpos de seguridad o colocando guayas, sino “actuando por medio de golpes selectivos de esta naturaleza para crear ingobernabilidad”.

Asimismo, destacó que entre otras de las acciones desestabilizadoras previstas estaban atentados terroristas con artefactos explosivos. “Su máximo objetivo es el derrocamiento del Gobierno, la retoma de la vía del golpismo, así como de la insurrección armada para dar al traste con la Constitución y la paz, lograda con la Asamblea Nacional Constituyente (ANC)”.

Consideró que los terroristas ven a la dirigentes de la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) “con los ojos de la traición porque los dejaron solos, los abandonaron y los engañaron” durante las guarimbas de 2017.

T: Aarón Romero

F: Ender Anaya