El diálogo es la expresión misma de la construcción de la democracia participativa

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Las miradas vuelven a posarse sobre Venezuela y su política. El diálogo tan esperado entre el Gobierno Bolivariano y la autodenominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), fue retomado este viernes con la esperanza de que se concreten acuerdos que permitan devolverle un anhelo al país: la paz.

El centro de los encuentros es la Cancillería de República Dominicana, ubicada en Santo Domingo, donde las delegaciones de ambas partes conversarán sobre seis puntos, entre ellos, garantías económicas y el reconocimiento de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

El politólogo y analista internacional, Francisco Rodríguez Landaeta, exaltó que la  discusión impulsada principalmente por el jefe del Estado venezolano, Nicolás Maduro, es la expresión misma de la construcción de la democracia participativa que promueve el Gobierno Bolivariano.

“Los representantes de la mesa deben subrayar que desde esa agenda se discuten y/o responde a los intereses de todos los sectores de la sociedad venezolana y el interés principal es la paz”, sostuvo.

Detalló que el diálogo tiene una significación a la cual no se le puede restar su importancia: la construcción de paz. “Para que haya paz, supone que las diferencias por encima de que puedan parecer irreconciliable, tienen que encontrar los puntos en los cuales pueden confluir para encontrar esa paz. Es una paz que al final es la paz de Venezuela, de las instituciones, la posibilidad de continuar nuestras vidas en el proyecto tanto familiar, como social, expresado en la constitución, o los anhelos de las familias y ciudadanos comunes”, dijo.

Explicó que el diálogo tiene aspectos procedimentales, tales como los voceros, la agenda, el tiempo, el mecanismo, entre otros. Pese a las críticas sobre su realización fuera de fronteras venezolanas, Rodríguez Landaeta mencionó que el lugar no tiene tanta relevancia, puesto que eso viene influenciado por los niveles de presión o tensión que en un momento dado se puedan crear por el hecho de que se celebre en un espacio altamente politizado o neutral, por lo que se procura una zona fuera de la mirada pública o de las cámaras.

“Lo fundamental es lo que se discuta y lo que en la mesa se acuerde. Más importante es analizar cuáles son los temas en agenda, porque muchas veces la derecha no es primera vez que ha dicho que va al diálogo y luego lo patea”, reflexionó.

Por último, indicó que la MUD debe dar cuenta de la razón que los lleva a dialogar, pues si lo hacen con el Gobierno implica que tácitamente está reconociendo al presidente Maduro como actor y eso, es parte de sus errores e incoherencias políticas.

T: Natalie Rosales

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