Hugo Chávez, de la llovizna del 54 al cordonazo de San Francisco

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Revolucionario de nacimiento, su camino desde el llano venezolano hasta la Presidencia de la República, dan fe del aprendizaje de un hombre que dedicó grandes esfuerzos a la causa progresista de su tierra natal y de los pueblos del mundo.

Comencemos por su nombre, Hugo Rafael Chávez Frías; una frase que marcó su legado “Yo me siento encarnado en ustedes (…) tú también eres Chávez”.

Repetía con ahínco El Comandante -como muchos lo recuerdan- durante los discursos de su última contienda por la presidencia en octubre de 2012 –la cual ganó con amplia mayoría de votos- quizás, comenzando a sembrar una idea; cuando me vaya, sigan mi ejemplo.

Sabaneta de Barinas fue la humilde cuna que lo acogió el vigésimo octavo día, del séptimo mes del 54, bajo lluvia estuvo marcado su nacimiento, lugar de encuentros y desencuentros, hasta un caballo blanco tuvo, –aunque no era suyo, lo consiguió perdido en el camino- así como El Libertador, Simón Bolívar, de blanco caballo luchando por la libertad de los oprimidos.

Nuestras vidas están enmarcadas y determinadas por las condiciones en las que nacemos” decía Chávez al responder sobre la fecha de su nacimiento y los acontecimientos mundiales de aquellos días.

Un hombre con zurda de hierro complicado en sus primeros tiempos de academia militar, por ser zurdo. 

En ese tiempo, en 1971, cuando ingresó a la Academia Militar del Ejército en Venezuela, coleccionó muchas anécdotas, unas por inteligente y otras por las viejas tradiciones de castigos que sufrían los aspirantes a cadetes militares ¿Pero por ser zurdo?

Cuenta Hugo Chávez que casi pierde la vista cuando disparó por primera vez un fusil en el polígono de tiro en la academia, resulta que la recámara por donde sale el cartucho vacío al accionar el arma, está diseñada para que sea usada por personas de la mano derecha.

“Hice un primer disparo con la zurda, apoyando la culata en el hombro izquierdo y colocando la mejilla justo contra la ventana de eyección –se hizo el disparo- y casi me hiero (…) aprendí con la derecha”

Tiempos de rebelión militar “Y comienzo a buscar oficiales (…) porque yo solo no iba a hacer una rebelión”, soltó Chávez al referirse al nacimiento de las “microcélulas” de aquellos compañeros de armas del batallón Bravos de Apure de la ciudad de Maracay.

Ya convertido en teniente y con muchas referencias de revoluciones contemporáneas e históricas gracias a su hábito de lectura, Hugo Chávez estableció un contacto para compartir sus pensamientos de cambio para una Venezuela convulsionada política y socialmente; el teniente Alastre, miembro de la futura rebelión del 4 de febrero de 1992 (4-F) hijo de un guerrillero y con hambre de justicia social fue pionero con Chávez.

Por aire aviones y por tierra tanques e infantería, así Chávez y los miembros de su rebelión pasaron los finales de los años 80, juntando adeptos a la solución que el teniente avizoró para su país.

Luis Reyes, su amigo e instructor en la Escuela de Aviación Militar, juntaría fuerzas para la organización que se gestaba con Chávez al frente, la infantería y los tanques también tenían comandantes, el subteniente Carlos Díaz Reyes, era parte de ese trío fundador.

Un cúmulo de situaciones –incluyendo traición- impidieron que Chávez tomara el poder para refundar la Patria esa madrugada del 4-F, al final del día, tuvo que abandonar aquella estrategia de cambio para Venezuela.

“Por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados”

Con humildad, Hugo Chávez depuso las armas aquel 4 de febrero de 1992, entendiendo que el destino le tenía un giro para avanzar hacia su meta, nuevamente su visión de futuro quedó de manifiesto:

“Vendrán nuevas situaciones y el país se tiene que enrumbar definitivamente hacia un destino mejor”

Dos años de prisión por aquella rebelión le permitieron a Hugo Chávez seguir leyendo y afinando su doctrina en pro de las mayorías, años después al frente de la Primera magistratura del país la dio a conocer: Socialismo del siglo XXI.

El 26 de marzo de 1994 marcó el inicio de una nueva etapa en la vida de Chávez “Ir a la catacumbas con el pueblo” primeras frases de un Chávez en libertad, que con lágrimas en sus ojos tuvo que renunciar a su carrera militar, en el patio de la Academia de sus sueños, cambió su uniforme de campaña por un liqui liqui beige.

Y convirtió al Palacio de Miraflores en la Casa del pueblo venezolano

El Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) fue un conglomerado político de diversos grupos, líneas y corrientes, fue la vía para salir a las calles y decirle al pueblo que la esperanza de un mejor país era posible.

“Me puse a recorrer Venezuela de punta a punta, en carros viejos, caminatas, durmiendo en el suelo…”

Así, su llamada “utopía bolivariana” el sueño de una Patria progresista y sin opresión comenzó a renacer, ya los años le darían la razón, cuando un continente entero vio en ese ideal la manera de un buen vivir.

56,2 % de los venezolanos votaron por la propuesta de Hugo Chávez aquel 6 de diciembre de 1998, la victoria de un huracán bolivariano había comenzado.

Chávez le dio la posibilidad a los venezolanos más humildes de poder surgir y vivir dignamente, planes sociales cumplieron esa meta.

Victorias electorales y sociales marcaron la vida presidencial de Hugo Chávez, aunque ataques imperiales no se hicieron esperar a lo largo de su vida política, en abril de 2002 fue derrocado por un golpe de estado y en tres días el pueblo lo trajo de vuelta.

Su última campaña presidencial fue en el año 2012, un Chávez inmensamente fuerte a nivel espiritual pero no a nivel físico, afrontó un recorrido que lo llevaría desde su natal “Sabaneta a Miraflores”.

Todo el país vio el paso del huracán bolivariano, la multitud rebasó cada concentración en cada rincón de la geografía venezolana, con la firme convicción de llevarlo a un nuevo mandato Presidencial.

4 de octubre de 2012: El cordonazo de San Francisco

“Que viva la lluvia” dijo el Presidente venezolano luego de entonar el himno nacional, y bajo un auténtico diluvio llevó a cabo su discurso de cierre de campaña. Chávez dejó sembrada en el pueblo la esperanza de un sistema político con visión social, con misiones –programas de acción gubernamental- que elevaron la calidad de vida de los venezolanos.

Más de la mitad de connacionales decidieron otorgar a Chávez un nuevo mandato Presidencial, que celebraría en el Balcón del pueblo del Palacio de Miraflores, la noche del 7 de octubre.

Su legado sigue vivo, “Chávez somos todos” representa la voluntad de millones de personas negadas a vivir bajo opresión, su campaña de libertad quedó en muchos corazones que hoy, bajo el mandato del presidente, Nicolás Maduro, recorren los caminos del socialismo como ejemplo de sustentabilidad para el pueblo de Venezuela.

Prensa Presidencial / Javier Mendoza

Artes: Vicepresidencia

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